1 de marzo de 2016

RESTAURANTE KIMTXU (BILBAO): Aires muy orientales en Bilbao.



Menudo día el que hemos tenido hoy. En este invierno tan "raro" que llevamos. Se conoce que estaba acumulada el agua en algún sitio y han decidido soltarla toda hoy. Qué manera de llover.Quizás en Sevilla puedan permitirse el lujo de quedarse en casa cuando llueve, aquí no. Si lo haces bien puedes pasarte dos meses sin salir.




Así que echándole un par, hemos cogido carretera y nos hemos acercado a nuestra preciosa "ciudad preferida" a visitar este local que quiero me sirva de "escuela" para mi hijo.


Quiero que pruebe algo distinto a lo que está acostumbrado.
Hay dos turnos de cena. No suele gustarme nada esta posibilidad pero cada día es más de entender. Para un día que se anima la gente a salir de casa, habrá que aprovechar.
Normalmente hubiese elegido el segundo turno pero hoy no está para alargar la noche. Así que para las nueve estamos allí.
Somos casi los primeros y elegimos en la barra del bar la botella con la que vamos a cenar y aprovechamos para tomarnos un par de copas mientras nos llega la hora.
Hoy voy con quien voy así que nos decantamos por algo con más fruta de lo que me gustaría. Nos vamos a por un albariño joven que sé que Ioritz va a disfrutar más de él.
Un Albamar 2014. Facilísimo de beber, como digo con mucha fruta y fresco. A temperatura ideal, hemos vuelto a pasar de cubitera. Creo que unos diez grados son estupendos para saborearlo.




Acompañamos la cena con un estupendo pan con una corteza muy crujiente. Como va siendo ya un tanto habitual, el pan es cobrado a mayores del precio del menú. Creo que con la presión a la que les sometemos no les queda otra. Al menos aquí te lo ofrecen a libre disposición, sin límites. Nos ofrecen un caldo para calentar motores, un caldo con mucho sabor y hemos coincidido que el sabor que más aflora es el del jamón. Elegimos el menú degustación de seis platos y ya veremos si nos animamos a añadir algo a mayores.


Comenzamos con el chicharro marinado, ensalada de manzana y aguacate, pazpacho de piparrak y gambitas fritas.





Un plato con mucho sabor, muchos sabores más bien pero muy bien "aconjuntados". Aunque parezca mentira por la variedad, el pescado no pierde protagonismo y además se nota que el producto es de calidad. Evidentemente en esta Taberna Vasco-Asiática la influencia asiática brilla y no precisamente por su ausencia.
Pasamos ahora a la ensalada de sepia, judías verdes, alga wakame, tomate, salsa tártara y miso. Es un plato más "plano". Está muy rico, sin dudarlo pero no son sabores que marcan excesivamente. Es muy fresca, muy agradable de comer, sin "pesadez". Es como si quisieran limpiarte la boca para el siguiente plato. Nos ha gustado mucho.


Le toca ahora el turno al Sashimi de corvina, jugo de perejil y wasabi. No asustarse con lo de wasabi. Para prácticamente desapercibido. Producto puro acompañado de salsa intensa. Desde luego que mi idea de hoy que era introducir a mi hijo en la cocina oriental está más que acertada. De aquí podemos ya dirigir nuestros pasos a lugares incluso más "exóticos".

El siguiente plato, de cuyo nombre no soy capaz de acordarme, es de nuevo otra mezcla de verdes y salsas con pescado. Una especie de chile que no adormece la lengua. Una especie de rollito con un toque, eso ha dicho mi hijo, de queso azul. Nuevamente nos sorprenden con conjunciones de sabores acertados.



El plato de carne es un estupendo taco de cordero lechal, curry y puré de berenjena. Tierna la carne y jugosa. A mi el puré me dice bien poco pero molestar no molesta. Un plato ya más contundente.





Con esto hemos terminado la parte salada del menú de seis platos y pasaríamos al postre pero nos animamos a probar alguna otra cosilla antes de ello. Preguntamos y nos ofrecen un plato de bacalao. Nos lo presentan individualizado. Concretamente bacalao a baja temperatura, espárragos y curry verde thai.
Mi mente ha "viajado" a un restaurante de Bilbao de mucha fama, uno que trabaja con los sabores puros. En nuestra modesta opinión demasiada pureza. A medida que lo vas comiendo mejora un tanto esa sensación pero yo prefiero los bacalaos con algo más de "gracia". Quizás uno no esté capacitado para disfrutar en su justa medida de un plato así.



El postre ha sido, sin quererlo, un perfecto acierto para mi compi. Chocolate, naranja, chile y cacahuetes garrapiñados. Si lo hacen a propósito no lo consiguen. Su pasión favorita. Le ha apasionado. Yo creo que está muy rico. Eso sí, para gustos los colores, no considero que ese picante aporte nada especial al plato. Diferente sí, sin duda alguna pero.... Buen postre, buen final para una buena cena.



El remate final ha sido una gozada. Nada más ver que me ponían una taza vacía delante ya me he hecho una pequeña idea de lo que me esperaba. Un estupendo café de puchero presentado junto a la leche y el azúcar. Para degustar como quieras, a tu propio gusto. Y además hacerlo las veces que desees. Me he tomado dos "cortaos" cojonudos. Con esto me ganan. Estupendo café. Esto tiene una importancia crucial.




El total abonado por la cena de hoy ha sido de 96 euros. Tengamos en cuenta que el bacalao ha sido a mayores del menú y que el vino son 19 euros. Luego por poco más de 30 por persona podéis cenar estupendamente. Buen precio para una buena y original cocina con un toque diferente.
Su página web: www.kimtxu.com




26 de febrero de 2016

RESTAURANTE SUA SAN (BILBAO): Cuando lo SANO y lo RICO son compatibles.


De cuando en vez suelo bajar a Bilbao de día. Esa costumbre mía de ir a cenar hace que las veces en las que disfruto de la capital a plena luz del día sean las menos. He pasado muchas veces por la puerta de este restaurante situado frente a “nuestro enorme perro”, el “custodio” del impresionante museo Guggengheim. Me había llamado la atención pero no terminaba de animarme a visitarles. Hoy he “perdido la veguenza” y he decidido probar.


El local no es excesivamente amplio pero posee unas cuantas mesas agradablemente decoradas. Aquí no busques demasiada intimidad, no es esa la idea. Pero el trato por parte de los jóvenes que lo regentan es amable y diligente. Hoy me he sentado cara al local, si miras hacia afuera las vistas no son nada desdeñables.


Al parecer su política es hacer comida “sana” y además con productos más bien naturales. También hacen comidas para llevar, buenos zumos naturales…


El menú del día consiste en un par de platos a elegir con bebida y postre o bien café. Las opciones son interesantes y nada “comunes”. Así que sin saber muy bien lo que voy a encontrarme, me decido por comenzar con una Ensalada templada de arroz japonés, tempura de pescado y salsa teriyaki. Sorpresón. Una ración más que generosa de una excelente ensalada. Con mucho producto, con buenos trozos de pescado, con un estupendo arroz y con un conjunto que la hacen sabrosa, apetitosa, atractiva, agradable. Riquísima, de las mejores ensaladas que he tenido ocasión de probar.


Una pequeña chapata de pan y una caña de cerveza tostada han acompañado mi comida de hoy. No soy demasiado de cervezas pero de cuando en vez disfruto de su frescura.


De segundo plato me he decidido por el Medallón de pollo relleno, manzana, queso y parmentier de calabaza. De nuevo maravillosa sorpresa. Nuevamente me encuentro con una generosísima ración de carne original, distinta. Bien preparada. Con sabor, con mucho sabor. La salsa me recordaba a algo, no conseguía saber a qué. Me ha costado pero al final me descubierto que me recordaba a algún huevo a baja temperatura que he comido por ahí. Un estupendo plato que lleva materia prima y trabajo.


Tentado he estado de pedirme algún postre. En las vitrinas, algunas tartas con buena pinta, “me miran” con “ojos malignos”, pero al final ha ganado la lógica y he pedido un café. Mira que la que tenía colorido “Bob Marley” me ha llamado la atención…… Ya habrá más ocasiones. Creo que no será la única vez que les haga una visita.

Total abonado 12,50 euros. Imagino que dar de comer así por este precio no será demadiado fácil. Es lo que toca.     Su página web: www.suasan.es



21 de febrero de 2016

RESTAURANTE NIDO (BILBAO): Buena comida, buen vino y.... algo más.


Dejé pendiente algo cuando les visité la primera vez. Quería probar algunos platos en concreto y no me gusta demasiado dejar las cosas a medias. Asi que sabiendo que a día de hoy es complicado encontrar mesa, llamo con tiempo para evitar problemas.

Hoy me llevo a una buena comedora. Necesito ayudante para poder llevar a cabo “mi plan”. La idea era hacer una degustación de “casquería”, pura y dura. Pero la excelente jefa de sala que tiene este local que además es propietaria, nos “anima” a suavizar un tanto la cena.


Así que comenzamos con unos más que ricos y bien preparados txipis a la plancha acompañados de una cojonuda cebolla caramelizada que bien pudiera pasar por una mermelada. Dos piezas para cada uno de estupendo tamaño. Textura perfecta. Como a mi me encanta. Un pelín “tiesos” dirían algunos pero así es como se degustan este tipo de platos. Se nota la calidad del producto y se nota la buena mano. Muy ricos.







Aunque ya había comprobado la vez anterior que en este local cuidan el asunto vinícola, hoy me he sorprendido aún más. No sabía yo que al propietario le gustaba tanto el tema y que además tenía tan amplios conocimientos.


Así que aunque la oferta de vino es amplia, repito uno degustado hace bien poco. Un ribeiro que me encantó y que quiero que Marijo pruebe. Un Ramón do Casar, cosecha 2014. Iratxe, la jefa, me saca una botella a temperatura ambiente con idea de enfriarla en cubitera pero hablando de temperaturas de consumo del vino, al final es él quien nos trae otra más fresca y así pasamos de hielos. Por costumbre de clientela, dos camareras, cada una por su cuenta, nos acercan una cubitera amablemente. Se conoce que somos “especímenes extraños”. Ya iremos “educando” al personal. Un vinazo, de una bodega muy joven pero que hace un buen vino.











Me he fijado en como sirven los vinos en otras mesas. Con incluso “envinado” de copas. Cosa muy rara de ver. Al comentarlo con el joven camarero, al que he preguntado si era sumiller, me explica que dado que lleva tanto tiempo trabajando con ellos y que tienen ese buen gusto para el vino, no le ha quedado otra que enamorarse también e intentar hacer las cosas como deben hacerse. Pues me alegro un montón. Es un tema que en pocos sitios se trata con el debido respeto. Conste que la foto la he "robado" para explicar visualmente lo que supone un "envinado" de copas.


Continuamos ahora con unas albóndigas con salsa rubia. Acompañadas de unas estupendas patatas fritas cortadas a mi manera. Así saben mucho más a patata. La carne está rica de ganas. Tamaño bocado. La salsa, con un toque picante muy agradable, está para untar pan sin conocimiento. Buen plato que compartimos al centro. El pan, que también está bien rico, nos sirve de “apoyo” pues esta salsa lo merece.




Llega ahora el turno a esas patas con salsa bizkaina. Yo quería callos y morros pero ese era el plan que me han hecho “romper” entre mi compi y la dueña. Yo creo que quieren que vuelva más veces. No os preocupéis que vuelvo.

Un par de buenas patas. Menudo alimento. Esto sí que es un “caramelo”. Chupar esos huesos….. mancharte las manos…. untar esa salsa…… coger la cuchara para rematarla y no terminar inflado de pan…. Placer de los verdaderos. Uno de mis alimentos preferidos. He comido muchas, muy bien trabajadas y muy bien cuidadas. Estas están a la altura. Muy ricas.



Y como queda vino, la que no quería cenar en exceso y la que no quería que cenásemos demasiado, me animan a terminar con un plato muy “liviano”, muy suavecito. Ni más ni menos que unos huevos rotos, es decir: huevos, cebolla, patata, jamón joselito y piquillo. Lo que se dice un “postre digestivo”. Nos ha costado un poquito terminarlo pero no podemos quedar mal. Como dos señores de bien hemos cenado.



No hay sitio para postres pero sí para cafés, así que dos cortaos y terminamos un poquito más llenos que cuando hemos entrado pero mucho más contentos y satisfechos. El total abonado hoy ha sido de 90 euros. Esto quiere decir que bebiendo agua por ejemplo, el precio de una cena como esta se queda en 35 euros por persona que me parece una excelente relación calidad-precio.




Destacar el buen hacer de todo el personal comandado por Iratxe que sabe, que tiene mucho arte, que conoce a los clientes y acierta en el modo de hacernos sentir bien.
Volveré a terminar con "mi plan".  Su página web:  www.nidobilbao.com