8 de septiembre de 2016

SUSHI SHOP (BILBAO): Pues va a ser que "shi".

Estando donde está es difícil no verlo. Mejor situado no podía estar. Justo frente al perro más grande y “guapo” de Bilbao, el vigilante del museo.
Desde las cristaleras de este local las vistas al museo son estupendas.
No es lo que podemos considerar un restaurante en sí. Se dedican también a encargos para recoger allí mismo o para enviarte a casa.


Las mesas un tanto juntas, no demasiado grandes. Creo que aquí hay que venir con las ideas claras de lo que es. Un local donde degustar platos de comida asiática, de buena calidad y a buen precio pero sin demasiadas comodidades.
Se trata de un negocio repartido por medio mundo por lo que he podido comprobar. Y no les debe ir muy mal por lo que veo.


Había que probarlo y lo hemos hecho. Hoy me acompaña mi prima Arantza, le gusta este tipo de comida y es bueno ir acompañado de alguien que conoce un tanto la gastronomía y más si es la “no habitual”.

Nos acomodamos en una mesita junto a la entrada, junto a los ventanales. Un tanto “curioso” “compartir” mesa con los viandantes que, los humanos somos así, no pueden evitar echar un vistazo a la mesa.
Como no podía ser de otro modo en primer lugar nos encontramos en la mesa con dos tipos de salsa de soja. Más dulce la una que la otra. 
Uno de los “problemas” para personas como yo que tiene este local es que NO HAY PAN. Eso me genera una sensación extraña. Me siento cual pistolero desarmado. ¿Con qué empujo?.... 
La carta de vinos es un tanto corta pero encuentro media botella de un Viña Sol Torres 2015. Un vino blanco fresco, muy afrutado. Con una acidez muy poco marcada y que te deja un ligero amargor final. Bien fresco no sienta demasiado mal a la cena de hoy. Los he bebido peores…..
Arantza es muy sana y se decide por el agua. Allá cada cual con sus gustos. Ella vivirá cien años, yo “cascaré” bastante antes.


Nos sacan lo pedido, una bandeja de cositas variadas. Os dejo foto con sus correspondientes nombres, espero no meter la pata, que no sería tan raro.
Creo que la calidad salta a la vista. Todo ello estaba muy rico y bien cocinado. Nos han gustado todas las propuestas. El pescado con mucho sabor. El arroz en su punto. Desde luego que si algún día tengo antojo, pasaré por aquí a encargar alguna bandejita.


Después nos decidimos por un Yakisoba de pollo. Esos tallarines finos que tan bien saben preparar. Tiene algún toque de alguna especia que no consigo descubrir y que hace que el sabor sea un tanto distinto. Pero se deja comer agradablemente. Ración generosa y con buenos trozos de pollo.


Terminamos con un tartar de atún. Acompañado de aguacate, unos trozos que nos han parecido cacahuetes tostados y un toque de menta. Prefiero el atún sin demasiadas compañías pues me parece un pescado con potencia suficiente para necesitar “ayudas” pero cada cual tiene su estilo. Una cosa son los gustos propios y otra el que las cosas estén buenas o malas. Está bueno, punto.



55 euros han tenido la culpa. Creo que está muy bien para lo degustado. Lo dicho, un local para ir sin pretensiones de lujos pero que preparan estupendamente lo que ofrecen. Creo que merece la pena la visita.

4 comentarios:

  1. Después de esta reseña habrá que ir a probar :) !

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    1. Pues si te gusta este tipo de comida.... creo que lo merece.

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  2. Me gusta lo Japo, pero no tanto las elaboraciones que conllevan el arroz hervido avinagrado, una o dos piezas vale, pero todo sushi...
    El vino de hoy... mejor ¡no coment!

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    1. Coincidimos. Tripada de sushi como que no. Pero teniendo ayuda siempre es más llevadero. El vino.... pues fresquito, se dejaba beber. Poco para elegir había. Un saludo.

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