19 de septiembre de 2016

ASADOR EGURRA (BILBAO): Estupendos productos maravillosamente "regados".

Dentro de mi listado de sitios obligados de visitar se encuentran ya unos cuantos restaurantes de la capital. También tiene uno esa curiosidad de visitar cosas nuevas. Así que no da tiempo para todo. Hoy toca visita a este local que son ya unos cuantos meses sin pasar por allí.


La intención de cenar “ligero”...........  estamos en modo "cuidarse" pero tenemos "mala" suerte, nada más entrar nos encontramos con Gonzalo que lleva en sus manos algo que a mi compi la tiene de cabeza. Menudo pedazo de pieza….. Este sí que está fresco.


Nos aposentan en una de sus amplias mesas del comedor de abajo. Clásico pero muy agradable. Se nota que esto es un asador.
Hoy Aran anda un poco indecisa. Sabe seguro por donde va a comenzar pero el “después” lo tiene menos claro. Así que le hago una propuesta y, un poquito a regañadientes, acepta.

En primer lugar me proponen un par de vinos. Dos estilos total y absolutamente distintos. Uno no lo he probado pero más o menos me puedo hacer a la idea. Mucho más joven y con más fruta, eso sin duda. Pero el otro es un “viejo” conocido. El otro, a pesar de que muchos puedan pensar que ya es un vino “madurito” no es más que un “bebé”. Recién venido al mundo de los mortales. Un vino que bien pudiera esperar unos años antes de ser catado. Tondonia Reserva 2002. Me tiene enamorado este vino. Cada día tengo menos fe en mis conocimientos, cada día pienso que cuidadín con lo que uno asegura… las cosas no siempre son lo que parecen. Pero creo que por muy a ciegas que se hiciesen las cosas sería capaz de reconocer este vino sin duda alguna.
La bodega ha alcanzado un nivel que hace que sus blancos hayan pasado por encima de los tintos. El otro día estuve allí para intentar comprar alguna cosilla y resulta que para que te vendan una de blanco tienes que comprarles 6 de tinto. 


Un vino que denota madera pero que es algo que lo enriquece a mi parecer. Una acidez que ni lo parece. Fruta habrá pero…. no hablamos de manzanas asadas precisamente. Es diferente, distinto, es único. Será pasión de “madre” pero me parece uno de los mejores vinos blancos existentes.  Larga vida.

De aperitivo nos ofrecen hoy un par de estupendas croquetas de hongos. Esto es ponerme ya de entrada muy alto el listón. Una pena no haber pedido media docenita. Muy sabrosas.


Evidentemente comenzamos con un ración de ese “patudo” pulpo que hemos visto al entrar. Menudo tamaño, menuda textura. Está a mi gusto. Un pelín “durillo” que no lo es… a ver si nos entendemos. Creo que es el punto al que tiene que salir este alimento. Si no lo masticas difícilmente podrás apreciarlo en su justa medida. Producto puro y bien conseguido. Las patatas a su misma altura.


Hemos pedido para compartir una merluza al txakoli. Nos la emplatan individualmente, casi cada media ración pudiera serlo entera. Con dos langostinos para cada uno de tamaño estupendo. Merluza con sabor, merluza que se deshace en boca. 


Le toca ahora el turno a la carne. Un entrecot con patatas fritas, caseras, sin duda y un par de pimientos rojos asados. Buena carne. Curiosamente hubiese pensado que Aran la quería más “hecha” pero se ha portado como una campeona. Bien sellada por fuera y bien tierna por dentro. Carne con sabor, carne bien “aprovechada”. No sobra ningún trozo de esos duros…. Nada de nada. Carne y grasa perfectamente comestibles.



Allí que nos aparecen, sin avisar, con un par de “irlandeses”. Detallazo de la casa. Con unos “cigarros” rellenos de turrón… No soy yo mucho de licores. No soy yo demasiado de sabores fuertes pero esto se deja beber. El dulce es algo a lo que mi compi no puede resistirse y disfruta con esos cigarritos mientras yo salgo a disfrutar del mío……

La que ya no tiene sitio para nada más hoy se “comporta” y pide un sorbete de limón. Algo ligerito para terminar la velada. Yo, fiel a mis costumbres me pido un cortadito. Para más “inri” unas galletitas de mantequilla que “tenemos hambre”.

Hemos pagado 107 euros por todo. Este vino, a mi parecer barato, no es un verdejo de un euro pero sin vino salimos a “taintantos” por persona. Estupenda relación calidad-precio.


Subimos hacia la salida y allí están Gonzalo y su compañera de fatigas. Cenando. Cuando pueden hacerlo. Agotados. La pelea diaria es dura pero los tiempos que corren no son los mejores. Me alegro de que las cosas no les vayan mal. Creo que lo hacen bien. En definitiva, local de producto, con especial mano en los asados.

Su página web: www.asadoregurra.com 

2 comentarios:

  1. Un menú clásico en el que prima el producto. El pulpo tiene una pinta impresionante, como para no pedirlo después de verlo :-)

    Totalmente de acuerdo respecto del Tondonia Blanco, aunque a ese 2002 todavía le queda recorrido de mejora.

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    1. Yo bien pudiera haberme declinado por alguna otra cosa pero una que yo me sé.... es superior a sus fuerzas el asunto "pulpero". Los Tondonias me tienen "ensimismado". Es cierto que pueden guardarse pero.... y si mañana me da un "jamekuko"? Más vale pájaro en mano.... Un abrazote

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