17 de agosto de 2016

RESTAURANTE SOLANA (AMPUERO): "En la cumbre alzaste tu trono"

Ni puedo, ni quiero, ni pretendo fallar a mi visita “obligada” a este templo del buen comer.


Situado junto al Santuario de la patrona de Cantabria, la Bien Aparecida (El título es un fragmento de su himno). Además en este restaurante se nota también, como no podía ser de otro modo, la “mano” de San Fermin. Nacho aprendió mucho en su tierra.


Estupendo recibimiento en ese magnífico local. Como siempre Inma atenta a todo y con esa sonrisa perenne. El resto de personal igualmente amable y profesional. Algunas caras nuevas.

Hace un día de mucho calor, viento sur, agobio. Dudo entre pedir su menú o pedir algún plato de la carta que nos haga más liviana la comida pero al final, dado que es la primera vez de mi compi de hoy, nos decidimos por probar su nueva propuesta.
Mesa muy amplia, magnífica mantelería, excelente vajilla, sorprendente cubertería, estupendas copas….. Todo a un nivel superior, sin queja alguna.
Un Behetría de Cieza. Selección Barrica 2014. De la bodega Cieza. Una pequeña vuelta de tuerca a su vino con una crianza de 5 meses en barriles de roble, otros 4 en acero inoxidable y 4 más en botella. Como es aún un tanto joven se nota mucho la fruta en boca y el toque de madera es muy llevadero, no exagerado. Muy fresco pero con notable acidez. Sale frío y vamos dejándolo atemperar  con lo que va ganando matices. Me ha resultado muy agradable y creo que ganará aún más con un poco más de tiempo en botella.

Comenzamos el recorrido gastronómico en sí.
Tomate pasificado, crema de quesos, nueces y albahaca. Oyes, qué rico está esto. Inmenso sabor a tomate, suave toque de los quesos.


Nos llega un plato de presentación espectacular y de un frescor que hoy se agradece. Está impresionante. Para comerte un perolo en un día caluroso. Sabor a raudales. Toco el conjunto magnífico. Gazpacho de tomate verde, jalapeños, bonita, granizado de albahaca.


Pasamos al huevo a baja temperatura y crujiente con duxelle de setas y trufa de verano. Más “clásico” pero igualmente sabroso.


Respetaremos la tierruca y no desluciremos el nombre. Magano de guadañeta en texturas y crujiente de su tinta. Espectacular el animal. Presentación de lujo. Casi “da pena” hincarle el diente. Todo ello comestible. Mejor la tinta así, que si la sacan de untar….  me “matan”. Un plato a destacar aunque es cuestión difícil.

Pochas frescas guisadas al estilo Navarro. Creo que ha sido un “regalo” de Ignacio. Dan ganas de llorar….  pero de gozo. La madre que las parió…. Están para comerse cuatro cazos y sudar a gota gorda. Excelentes. Textura inmejorable. Suaves. Me metes aquí un trozo de tocino y creo que entro por la puerta grande del cielo.

Le llega ahora a uno de los clásicos de Solana. Ya lo he probado varias veces pero no deja de maravillarme. Tan sólo el olor que desprende es ya para deleitarte en ello. Aunque Arantza considera que está salado, creo que así es lo que se pretende. Ventresca de bonito del Cantábrico a la piedra de sal “in situ”. Otro plato memorable, de los de diez, sin duda. Maravilloso.

Juega ahora el chef con otro pescado. Un plato con un curioso nombre “Merlu-meja”. Merluza de calidad superior con un caldo que nos recuerda a las patatas en salsa verde. Lo que me gustan a mi. Quizás yo propondría un poco más “grueso” ese caldo pero es una opinión. De todos modos de nuevo gozando como chiquillos.

De nuevo la influencia Navarra en su Pichón de Araiz en dos cocciones, fideos udón y puré apionabo. Siempre es más difícil el asunto de la caza. En este caso a mi compi no le hace demasiada gracia pero es más algo sicológico por la textura que algo puramente de sabor. Nos conformamos bien, ella se come lo menos “complicado”  y yo el resto. Está genial pero tiene que gustarte.


Comenzamos el asunto goloso con un arroz con leche “del futuro”. Eso nos comenta el amable camarero. Preciosa presentación. Dulce pero sin pasarse. El arroz inflado, curioso. La especie de natilla, crema pastelera…. Muy pero que muy rica. Eso sí, sintiéndolo mucho yo en este caso sería más clásico. Está muy rico pero quizás prefiera el arroz con leche del “pasado”. Cosas de la mente humana.

Terminamos con un homenaje a una parte de Cantabria llena de limoneros. Desconocía yo este asunto. Con un “trampantojo”, concretamente “El limonuco de Novales”. Conseguida presentación, se rompe fácilmente la “corteza” y sale esa crema interior. Una mezcla de dulce y amargo. Gana el asunto dulce pero se agradece ese toque a limón. Creo que los de Novales deberán estar orgullosos.

Como no puede ser de otro modo, mi “sanísima” compañera se pide la carta de infusiones y se decide por un té con frutas.  Yo prefiero tirar al clasicismo y me pido un cortadito. Para acompañarlos nos obsequian con unos detalles en forma de magdalena, de macarons y de “gominola” de gin tonic. El macaron estaba de muerte. Recién hecho. Con chocolate. No hay hambre precisamente pero la gula es la gula y una cajita para casa ya me hubiese llevado.

No hace día de terraza, una pena. Demasiado calor, se agradece la temperatura interior que es la adecuada. Nos despedimos de ellos, saludamos a Nacho que tiene que volver a dar cenas. Luego dicen que viven bien…. Pues no sé yo que decir… Al menos hace lo que le gusta pero como que sus horarios no los quiero para mi.
Hemos pagado 171 euros por todo. Creo que a estos niveles de cocina, de local, de servicio… es un precio muy pero que muy correcto. Volvería antes pero si no lo hago, el año que viene aquí estaré.

Su página web: www.restaurantesolana.com

5 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Si la tiene para ti, imagina para un "pequeñin" como yo.... Un abrazote

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  2. Lo he visitado en dos ocasiones y las dos salí tremendamente satisfecho y eso que la anterior visita fue la última de un periplo "Restaurantero"

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  3. Por cierto, enhorabuena por las fotos, cada vez mejores...

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    1. Ya me he leído vuestras visitas. Se come estupendamente aquí. En ocasiones casi demasiado. El asunto de las fotos... pues algo de culpa tiene un móvil un poquito mejor pero se nota un abismo cuando hay buena luz. En esta ocasión, al ser comida y no cena la luz es natural. Gracias de todos modos que viniendo de vos es un señor piropo. Un abrazo

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