24 de agosto de 2016

Bistró Guggenheim: Cenando "a gusto" con "Agustí".



Restaurante que tengo “obligado” en mis visitas anuales. La lista es demasiado larga. Me parece un sitio elegante y además sé que no se come nada mal.

Desde luego que en Bilbao se hacen las cosas a lo grande y nuestro “perro” tenía que tener una caseta a su altura.

Un ligero cambio ha sufrido el local, donde había un largo mostrador hay ahora unas mesas más “íntimas”. Los enormes ventanales nos ofrecen unas vistas excelentes incluso de noche.

Las opciones son de dos menús, uno más corto y el degustación. Yo prefiero el corto, las raciones son generosas y además las cenas mejor un poco “livianas”.
Tienen una más que regular carta de vinos pero hoy, con mi compañía, unas burbujas acompañarán estupendamente la cena.

Así que un Agustí Torelló Mata Reserva 2011. Un cava que se defiende de maravilla con cualquier comida. Burbuja fina, marcados sabores a fruta, a manzana asada. Persistente en boca. Calidad-precio muy buena. Es un acierto seguro.

Para poder probar más cosas, cada uno nos pedimos un plato diferente. Destacaremos el pan. Un pan de calidad y con ese punto crujiente que tanto me gusta. Sin precios añadidos, por cierto.



Comenzamos con unas verduras asadas y salteadas con queso idiazábal. Muy buen punto. Crujientes. Cada día me gusta más degustar así las verduras. Aprecias mucho mejor su sabor. El queso les va de maravilla, sin ser un sabor exagerado que nos robe el resto de aromas. Buen plato.


Arantza prefiere empezar con una terrina de txangurro, cogollo, cebollas encurtidas y tomate seco. No sé muy bien lo de terrina a que viene. La presentación es bonita. El producto rico. La verdura está prepara de tal modo que parce cualquier cosa menos cogollo. Está muy suave y jugosa. Otro acierto.


De segundos yo me pido el solomillo de ternera con terrina de patata, tocineta y queso de Carranza. La carne está sabrosísima. El conjunto de tocino con patata está más rico aún. Un acierto este sistema. Da gusto. Como Aran es más de carne hecha, les he pedido que la pasen un poco más del punto pero así y todo está jugosa. Por el sabor diría uno que más que ternera pueda ser un poco más “vaca” aunque la textura diga casi lo contrario. A fin de cuentas lo que importa es el resultado y en esta ocasión ha sido bueno.


Aran se pide el cordero asado y deshuesado, puré de verduras y avellanas. Pues nuevo plato de calidad. Carne suelta. Un plato que siempre tienen en carta y que creo que merece su permanencia.


De postre recomiendo a mi compi que se pida la torrija caramelizada en sartén acompañada de helado. Creo que siempre que he ido, mis acompañantes la han pedido y siempre ha sido un acierto. De buen tamaño y muy sabrosa y jugosa. Tienen buena maña al prepararla.


Yo prefería probar un postre que me ha llamado la atención. Me alegro infinito de haberlo hecho. Unas fresas, crujientes de romero y helado de té.  Un postre fresco a más no poder. Las fresas está de muerte. Es su temporada. De sabor a fresa natural y no de las que no saben a nada. Curioso ese romero y muy agradable el helado que marida de maravilla con la fruta.


Unos detalles para el café que se agradecen y un cigarrito en esa terraza con maravillosas vistas a la Ría y a la Universidad de Deusto.



El total abonado han sido 89 euros, que teniendo en cuenta los 18 del cava, me parece una justa relación entre lo cenado y su precio.

2 comentarios:

  1. Muy original el postre.

    Por la comanda no parece que meta mucho la mano ahí Josean, ¿no?

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    1. Josean poco viene a la "capital". Viaja mucho por ahí, poca pereza, pero luego para venir a la "capital de mundo", le cuesta. Un abrazo.

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