16 de mayo de 2016

ARRIBELTZ (ARAKALDO): Zorionak "Jilguerillo".

No tengo costumbre de repetir tan seguidos los comentarios de un local pero en esta ocasión se hace totalmente necesario.
Mi “jilguerillo” se está haciendo “mayor”, durante un par de meses compartimos número aunque ella está mucho más guapa y joven.


Tiene el detallazo de invitarme a cenar junto a los suyos en este restaurante que la tiene “enamorada”. Así que allí que nos acercamos con idea de dar buena cuenta de algunas de sus propuestas. Amaia llega “contenta”. Se ha tomado un par de moscatos y lo que para algunos es como tomarse un café, para ella son unos ánimos extras que hacen que nos ponga la canción de Zorionak de Casiano. Al menos hemos conseguido que ella no cante. J
Aprovecho el hecho de que hoy hay comensales con más apetito y con buena edad y así podemos probar algunas propuestas que en otras ocasiones se me hace casi imposible.
Siendo ella la protagonista dejaremos que pida lo que ya sabemos que va a pedir y luego propongo probar algún plato un tanto “diferente”.


Para beber y como tengo la suerte de que Bitxi tiene buen gusto para los vinos y buen paladar, por cierto, me permito el lujo de llevarme una botella de un txakoli que está bien rico y además de una añada que lo hace más apetecible. Un UNO cosecha 2013. Le he tenido enfriando en casa así que la temperatura de consumo es la ideal.
Un estupendo vino blanco de color amarillo pajizo, con una excelente acidez, toques cítricos. Creo que incluso se puede permitir el lujo de aguantar un par de años más.


Nos sorprende Iñigo, el cocinero con un aperitivo de alta cocina. Un trampantojo en forma de pintalabios de color rojo intenso. Un sabor intenso, con un toque de picante que a mi me encanta que encima tengo la suerte de que alguna no soporta demasiado bien. El sabor desde luego que es muy, pero que muy parecido a una Gilda de antxoa con pimiento rojo picante. Muy bien logrado y muy original.


Amaia, como no puede ser de otro modo pide unas croquetas que ya sabemos que están bien ricas y jugosas. Fluidas. Con sabor.


Otra variación es que los nachos ahora los hacen aquí mismo con lo que la textura y el sabor han cambiado sustancialmente. Además salen a una estupenda temperatura templada. Con dos salsas que en esta ocasión no pican. Una de ellas, con toques cítricos que bien pudiera acompañar a unas almejas por ejemplo.


Pedimos también unas tostas  para que los txikitos las prueben. Una de foie y un par de ellas de solomillo. Están ricas ambas pero a mi me encanta la de solomillo. El éxito es total, tal que una de las comensales lo pide como plato principal. Realmente está muy rica.


Tenía yo antojo de probar desde que lo leí el otro día ese plato de habitas con trufa y yema. Pues señores y señoras, un plato que merece la pena y mucho. Estupenda materia prima. Las yemas las rompemos en la cazuela con lo que “desaparecen” visualmente pero no precisamente en boca. Un aceite de calidad le da al conjunto del plato un maravilloso toque. Desde luego que ha sido otro plato que ha dejado claro que en cocina  tienen ganas de agradar y de hacer algo distinto a lo habitual.


Estos jóvenes son amigos de las hamburguesas así que varios se piden la de wagyu, nosotros, en cambio queremos probar algo nuevo y nos decidimos por la salchicha con patata cocida. Una salchicha de mucha calidad y de un cierto toque picante con una patata cocida con su piel que está casi más rica que la carne.  Tenia un algo “especial”… toque de trufa? Con la pasión que siento yo por semejante alimento me ha encantado el plato. Pienso repetir.


Nos presentan al centro un plato para que probemos, un postre que imagino quieren incorporar en carta. Un helado de, diría yo, crema de  avellanas. Alguno de los jóvenes comensales se ha ido a la “nutela”. Acompañado de una mermelada de fresas muy potente y muy conseguida. Sabor a pura fresa que imagino es lo que lleva. Rica la propuesta.


Pasamos a los postres en los que los gustos se diferencian aún más. Por un lado cuajada, por otro natillas, por otro tocino de cielo, helados….. 


Todos ellos a buen nivel. El tocino de cielo, para la golosona de la “cumpleañera” está dulce como a ella le gusta. Para mi casi demasiado.
A destacar de nuevo ese helado de chocolate que ha vuelto a ser más “negro” y sabroso. Y también el helado de toffee que pide Nere y que me ha parecido genial.



Pues hemos disfrutado hoy mucho de este local. Mucho más que hamburguesas.

Unos cafecitos y salimos a la calle a degustar unos combinados. Los más pedimos unos GTs que nos prepara el camarero a su libre albedrío. Muy ricos.  Con la noche tan maravillosa que hace hoy charlamos un buen rato en esos originales asientos de madera. La “prota” de la noche luciendo su regalazo, unas botas de diseño que su familia le ha regalado. Luego dice que no es “pija”. J

2 comentarios: