29 de diciembre de 2015

Navidad... ¿Bien o en familia?.

No me ha gustado nunca preparar las cosas con mucha antelación. Es más "aventurero" dejar que sucedan. Eso conlleva que muchas veces no salgan como tienes previsto. Unas veces para mal y otras en cambio para bien.
Hoy ha sido uno de esos días. Todo ha ido rodando para convertir el día en un día inolvidable. Mucha culpa ha tenido mi maravillosa amiga Marijo. Eres un solete.
Hablando de sol...... cualquiera diría que estamos en navidad.......



Comienzo compartiendo con mi retoño la estupenda txuleta que aparece en la foto. No nos vemos a la noche y al menos echar una charlada y ponernos un poco al día. Rica la carne. Tierna pero con mucho sabor. Las patatas caseras y cojonudas.


Además lo acompañamos con un vinito que me han regalado. Uno un tanto especial. Pensado para subir un punto la calidad de su producción. Además uno que ni siquiera tiene etiqueta, de los guardados como “propios”. LeXardi lleva por nombre.

Realmente me ha sorprendido y muy gratamente. Este txakoli es diferente. Tiene algo de “madera” por ahí. Un vino pensado para poder guardarlo. Se puede pensar tranquilamente que esto es otra cosa pero no. Es un buen txakoli. Me alegro de haberlo abierto y de haberlo disfrutado con Ioritz. Al menos en su colección de botellas tiene ahora una que muy poca gente puede tener.

A la tarde comienza a verse mucho meneo de gente. La gente “menuda” está intranquila. Hoy sale un personaje que a la noche va a pasar por sus casas a dejarles esos regalos que tanto ansían.  ¿Acertará? Seguro que sí, es "muy listo".

 Hoy es día de dos cosas que me encantan, por un lado las castañas y por el otro ese vinito caliente con el que hay que andar con sumo cuidado. Entra demasiado bien.




Más tarde llega el poteo. Ese momento donde todos somos “amigos”. Gente que pasa todo el año por tu lado como si no te conociera, hoy es tu mejor colega. 

Lo que cuenta es que los amigos de verdad sí están. Los que saben estar a las duras y a las maduras. Así que tras tomarnos unos potes, nos acercamos a la casa que hoy nos va a “recoger”.

La primera sorpresa es la manera de presentar el menú. La estudiosa de la casa, Janire, lo ha preparado con todo detalle y además personalizado. Estupenda mesa en un precioso txoko que bien pudiera servir como vivienda para un "soltero necesitado". :-) 


Tengo que decir, que el “hombre” de la casa ha sido quien ha llevado el peso de la preparación. Eso sí, las “cuestiones técnicas” de la cena  han corrido a cuenta de Marisa, la cocinera,  que por cierto no lo hace nada mal. Al menos Iñaki sabe cortar el pan. :-) 

Destacar ese salmorejo cordobés que al parecer… no se cae si lo pones del revés. Desconocía yo este detalle. Pensaba que su punto había de ser algo más “líquido” pero al parecer no es así. Fino. Con muy buen sabor y el punto exacto de ajo.  (Amaia.... para otra vez....).


La merluza a las finas hierbas ha sido otro éxito, excelente punto del pescado y rica la salsa que lo acompaña. Veo que este muchacho tiene mucha suerte con la que le da de comer. 


El postre ha sido un acierto. Cosa suave y fresca. Hoy ya llevamos demasiada caña en los cuerpos. Una crema de limón golosona a tope.


Hemos disfrutado de un buen vino blanco para comenzar la noche. Un vino riojano que tiene un estupendo toque de madera. Y con un nombre curioso donde los haya, Qué bonito cacareaba. Cosecha 2012. Ya lo había probado en otra ocasión y me gustó mucho. Algunos dirían que los hay mejores. No lo dudo pero ha cumplido y sobradamente además con el cometido. El que ha demostrado tener muy poquitas dotes de sumiller ha sido el que escribe. 


Después hemos pasado ya al cava, hoy han caído un par de botellas de un Brut Vintage 2010. Acompaña perfectamente cualquier alimento y más aún los dulces finales. En forma de ricos bombones y sobre todo de esos polvorones que están para comerte dos cajas. Desde luego que tienen fama pero la tienen bien ganada.


Hay uno que no ha aguantado el ritmo de la cena, "Humphrey". Se ha portado genial y al final ha caído como un angelito. El es una prueba más de la amabilidad de esta gente. Llegó maltratado, ahora es el rey de la casa.




Tras la cena y como tenemos la suerte de que nos acompaña Amaia, que de esto sabe mucho, nos tomamos unos estupendos Gin Tonic. La que tuvo....

Eskerrik asko familia por habernos soportado, por habernos hecho un hueco en vuestra casa. El reloj ha corrido hoy de manera vertiginosa.

Para colmo de los colmos, a la mañana siguiente me encuentro con una sorpresa de las que te dejan “anonadado”. Había comentado yo que uno de mis platos favoritos para estas fiestas era uno en concreto y alguna me escuchó y cumplió. Una ración de unos estupendos y maravillosos caracoles que han hecho que me olvide de lo de cuidarme tras la copiosa cena. Eskerrik asko por el detallazo. Karmele. 


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