8 de octubre de 2015

RESTAURANTE TOPA (Galdakao): Sigue en su órbita.

Meses ya desde aquella primera visita a estos jóvenes ilusionados con su proyecto. Hay ya muchos sitios donde la duda sobre si voy a comer bien o no está disipada. Este es uno de esos lugares.
Reservamos una mesa puesto que dos han sido los intentos fallidos, hemos pillado las fiestas de Galdakao y estaban a tope.


Bajamos a su comedor. Me gusta. Tiene aire de bodega. Buenas mesas y cómodas. De tamaño amplio. Tienen mañana una comida numerosa y al entrar me “asusto”. No me gusta demasiado cenar cuando hay alguna de esas reuniones que no dejan de ser bastante ruidosas. Pero no, hoy toca cena de “parejitas” y el ambiente es bien relajado.



Están cambiando su carta de vinos y la sumiller ha vuelto a sus orígenes, espero tener el placer de saludarla en breve.  

Tras un vistazo y una pequeña charla con la camarera, al final nos decidimos por un “viejo” conocido que llevo ya demasiado tiempo sin catar. 

Una botellita de Itsasmendi 7. Además tengo la suerte de que nos bebemos la última que disponen de 2013. Está rico este txakoli. Está muy rico. Buena nariz, muy buena acidez. Lo tomamos a la temperatura que me gusta. La cubitera, a nuestro lado, se queda sin servicio. No es necesario.





Como aperitivo nos sacan unas tostas de carne con queso y tomate. Dice Aran que le recuerda a la carne que echa su amatxu a los garbanzos. Pues algo de ello hay. Está cojonuda. Además el queso y sobre todo el tomate, le da un toque genial que hace que esto sea casi más un entrante que un simple aperitivo.


Continuamos con un platazo. Cada día me gusta más. Unas verduras asadas y ahumadas acompañadas de una excelente yema de huevo. Esa yema que parece un flan, se mueve sin romperse. Eso es difícil de conseguir en casa. Lo lógico es romperlo todo y mezclarlo. Lleva además algunos trozos de jamón. Esto está de muerte. Riquísimo. Las verduras en su punto. Cocina de toda la vida pero cocina para emocionar, para relamerse. Estupendo.


Una cesta de un correcto pan que hoy es más que necesario. Las salsas están todas ellas de rechupete.


Estando con quien estoy es prácticamente imposible escuchar pulpo y no pedirlo. Debería estar cansada de pulpo pero al parecer no le parezco suficiente. Así que taco de pulpo con patata rota. Una pata de buen diámetro de tan maravilloso animal. En su punto ideal. Sin discusiones. A mi me gusta masticarlo. Muchísimo sabor. El puré de patata , comparaciones aparte, está a su mismo nivel.  De nuevo algo de siempre pero algo que jamás cansa.


Esta chica es más de carne y se pide un solomillo a la brasa con foie. Ración demasiado generosa para su ya mermado apetito con lo que un servidor ha de dar cuenta de algo más de la mitad. La carne está en su punto. No es de ternera joven, será de vaca y de ahí su más marcado sabor. Muy rica. La salsa está para untar pan. Buen plato, de buen tamaño.


Yo he escuchado aquello de bacalao al pil-pil. Llevo demasiado tiempo sin comerlo y no puedo evitar caer en la tentación. De nuevo buena ración de un buen producto. Lascas que se separan con facilidad. El pil-pil doy por supuesto que será trabajado con antelación. Esta salsa creo que es una de las más difíciles de conseguir. Ellos tendrán sus trucos. Está muy rica sin ser de las de diez. Me la unto sin consideración alguna. No olvidarse de los pimientos rojos asados que están finos, muy finos.


Una pena pero no tenemos sitio para más. Gusta terminar con algo dulce pero no siempre es posible. Un cafecito y una infusión dan por terminada la velada. Sale a saludarnos Erlantz, buen cocinero y paisano mío. Como pasan los años. Quien me iba a decir que aquel “seriote” txikillo me iba a dar de comer así de bien. Eskerrik asko.
Se me ha “quejado” alguno del sistema que utilizo para decir lo pagado así que intentaré hacerlo más claro. Hoy  sin vino y con café han sido 41 euros por persona, El vino 16 euros. A ver si así nos entendemos mejor. 

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