24 de agosto de 2015

RESTAURANTE NIDO (Bilbao): Agradable sorpresa.

El hecho de que esté posicionado en la “famosa” página donde escribe todo el mundo como el mejor restaurante de Bilbao, ha sido el empuje que me ha llevado a conocerles. Tenía una tremenda curiosidad y tenía que quitármela.
Acompañado por mi retoño, que cada día come mejor. J nos acercamos a la capital que está de “resaca” tras ese título conseguido por los leones. Los pobres nos conformamos con poco.


Ya conocía el lugar, paso por allí muchas veces y está muy cerca de uno de mis restaurantes favoritos en Bilbao.
El local no es nada del otro mundo, incluso Iratxe, la “jefa”, nos lo dice. Una mujer que tiene un arte tremendo a la hora de atenderte. Perfecto. Sabe llevarte al huerto. Sabe vender su producto. Que por cierto……. Es buen producto.


Nos habla de su txuleta, nos recomieda probarla. Tampoco tiene que insistir demasiado. Pregunto por el peso y por la compañía para evitar pedir demasiado por delante. Una vez sabido lo que nos espera, nos recomienda unos magníficos lomos de sardina a la vinagreta. Producto puro y bien tratado. Están impresionantes. Acompañados de un aceite de mucha calidad y de un tomate que curiosamente tiene un sabor a sardina. Cuadra estupendamente con el plato.


El pan, de masa madre, está impresionante. El txikito no es demasiado panero y me dice que es uno de los mejores panes que ha probado jamás. Realmente está bueno.
Pasamos directamente a la txuleta. Presentada en una piedra que tiene una temperatura estupenda para mantener la de la carne un buen rato. Curiosamente junto a la txuleta viene el solomillo. Es la primera vez que me encuentro algo similar. Una buena opción para comprobar la diferencia tanto de textura como de sabor de estos dos maravillosos trozos de tan divina animal.


El solomillo más tierno pero un tanto lejos en sabor de la estupenda carne que tiene un punto espectacular. Mucho sabor. Le pregunto al cocinero que se aproxima a nuestra mesa a preguntarnos por nuestro grado de satisfacción si ha salido por ahí a prepararla en algunas brasas.
Acompañan a la txuleta unas cojonudas patatas fritas caseras y una ración de guindillas de Usurbil que hemos pedido y que tan solo mi hijo tiene la sorpresa de encontrarse con una de las “valientes”. Y mira que a mi me encanta que piquen. Riquísimas estaban, por cierto.

Hoy he probado un txakoli nuevo. Curiosamente hecho cerca de mi pueblo y que han sacado los que también producen el Uno. El Urtaran. Tenia muchas ganas de probarlo aunque está demasiado “joven” aún. Cosecha 2014. Color demasiado claro todavía y sorprendentemente o no…. 

Ambos hemos comentado que preferimos a su hermano en teoria “menor”. Hay que darle un tiempo y probarlo dentro de un par de añitos que seguro que nos da alguna que otra satisfacción.

Mi hijo no es de postres…. Eso lleva diciendo un montón de tiempo pero cada vez que le pido algo “raro” o distinto, me sorprende y me deja a dos velas.

Es amante del queso y se perfectamente que en este restaurante tienen un helado de queso de Idiazabal que quita el hipo. Así que allí que sacamos una ración que deja anonadado al muchacho. Le sorprende gratamente estar saboreando un queso estupendo pero en forma de helado. Le ha encantado y sigo pensando que es uno de los mejores, sino el mejor,  que he probado jamás.

Un cafecito bien preparado y nos vamos con cara de mucha satisfacción. He visto unas cuantas ensaladas pasar por mi lado y pienso volver a probarlas. He comentado con Iratxe que soy un enamorado de los callos, patas, morros….  y pienso volver a darme otro homenaje un día. Por lo comido hoy hemos pagado 99 euros que me parece un precio ajustado a lo degustado.

No será el mejor restaurante de Bilbao, eso es mucho decir. Afortunadamente hay unos cuantos que tienen muchísimo nivel pero desde luego que se come de puturrú y que merece la pena la visita. Su página web: www.nidobilbao.com

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