28 de mayo de 2015

SANDWICOFFEE (Bilbao): Buena opción para cena informal.

Hay días en los que uno va sin intenciones concretas, simplemente a disfrutar de la compañía y a lo que salga.
Dependiendo un poco de esas compañías, termina uno en uno u otro sitio, no todo el mundo disfruta igual y los hay que con una hamburguesa son tan felices o más que con un buen rodaballo.
Hoy las circunstancias nos han llevado hasta este local que yo ya conocía. Un sitio “de los de ahora”, un local que está lleno hasta los topes y en el que encontramos sitio de txiripa. Situado bajo la majestuosa torre de Iberdrola. Y pensar que hay gente que no tiene donde vivir.......




La clientela no puede ser màs variopinta. Desde los 18 hasta los 70 años.  Eso sí, se notan las diferencias. A nuestro lado una pareja de apenas 18, cenando juntos. Imagino que el primer amor. Cada uno con su móvil en la mano, sin apenas dirigirse la palabra, a sus cosas. ¿Evolución? Me río yo de la evolución, pero esto se pagará, tarde o temprano.
Vamos a lo que vamos, que me pierdo. La carta principalmente está basada en ensaladas, sandwiches, hamburguesas y raciones. Así como llamativos postres, zumos y helados.

De primero pedimos una ensalada de pollo braseado para compartir, realmente creo que está más bien rica. Generosa de tamaño, generosa de ingredientes. Lechugas varias, tomates cherry, patatas fritas cortadas en dados, trozos de pollo y una salsa César que le da un toque genial. He comido peores ensaladas en restaurantes de “más categoría” y me han cobrado bastante más.


Aran se pide un sandwich de jabugo. Con  un pan muy rico de cereales. El jamón en abundancia y un queso camembert con un toque bastante fuerte. He probado un trozo y he pensado que de estos me comería yo gustoso alguno para merendar o cenar en alguna ocasión. Muy rico, la verdad.


Yo, que me gusta probar cosas, he pedido un Criollo, con carne picada, con una yema de huevo y queso emmental. En un pan  muy apetecible. Un sandwich contundente que te deja bastante satisfecho. Me alegro mucho de la elección. La carne en su punto justo y muy gustosa.



Para beber, la intención era tomar alguna cervecita pero he tenido la “mala suerte” de encontrar en su carta algo que no esperaba. Un champagne que tiene una estupenda relación calidad-precio. Un Taittinger. El precio ha sido de 35 euros que es un precio genial en comparación con su precio en tienda. Está rico el “condenao”. Fruta en nariz y por supuesto la típica bollería. Burbuja muy integrada. Diría que resulta casi “peligroso” por su facilidad al beberlo. Te lo sirven en cubitera de plástico que a fin de cuentas cumple exactamente igual con su función.

Como quedaba algo de champagne en la botella se me ha ocurrido preguntar si tienen algún queso y al contrario de lo que me esperaba, sí que lo tienen y además una sorpresa muy  grata, un Idiazabal que ha estado genial. Bien conservado, no recién sacado de la nevera, cremoso y con toque a queso-queso. Con mucho sabor, sabor intenso y por 3 euros…. Realmente me ha sorprendido gratamente la cena hoy.


Dejamos el local con una sensación agradable. El servicio muy atento y simpático, con buen trato, con ganas de agradar.
Al final el total abonado ha sido de 61 euros. Sin el champagne hubiesen sido 26 euros. Vamos, que se puede cenar por poco dinero aquí. No voy a preguntarme más cosas por si me arrepiento. Su página web: www.sanwicoffee.es 

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