13 de octubre de 2013

BASCOOK: Visita obligada en Bilbao.

Hay sitios donde te sientes ya casi como en casa. Sin lugar a dudas este es uno de ellos.
Llevamos ya unas cuantas visitas y el ansia de conocerlo todo nos hace no acudir más a menudo de lo que nos gustaría pero hay que repartir.
Este restaurante, un tanto diferente a lo cotidiano, un local con un encanto especial, ello conlleva el riesgo de no encontrar mesa siempre que uno quiere pero también significa que algo están haciendo bien, sin lugar a dudas.


Por lo pronto te encuentras con una carta un tanto peculiar, un periódico que actualizan dependiendo de la temporada y donde encuentras no sólo lo que puedes comer, también noticias, artículos.... todo ello, por supuesto, relacionado con el mundo de la gastronomía. En la citada carta te encuentras con tres tipos de comida bien diferenciada, una más "verde", una más "de casa" y la otra internacional.
Pienso yo que lo mejor es dejarte guiar por ellos y pedir consejo para probar cosas que no encontrarás fácilmente en otros locales.
Como ellos mismos proclaman, el "alma" del Bascook es Aitor, un cocinero del que ya poco puede uno decir pues su fama le precede, emprendedor donde los haya.

Los últimos jueves de cada mes, además, organizan cenas temáticas en su "Kurding  Club", habrá que probarlo un día de estos.

Tenemos desde siempre la costumbre de cenar en "mi mesa" :-)
Es una mesa alta que está justo a la entrada del local y desde la que , a mi entender, disfrutas de una experiencia más "interactiva".
Al parecer no todo el mundo es del mismo parecer pero mejor para mi.

El servicio es joven y profesional y el trato es encantador, siempre dispuestos a ayudarte a elegir lo más a tu gusto. A veces, sobre todo cuando eres más "novato" parece que te da "cosa" pedir sopitas pero yo os recomiendo que os dejéis guiar, ellos saben mejor que nosotros lo que mejor hacen.

Para beber y como hay que coger el coche, hoy nos decantamos por una botella de cerveza Inedit, me gusta esta cerveza, fácil de beber. Carbónico bien marcado, frutal, destacan más los dulces que los amargos. Original desde su presentación en botella tamaño vino que te permite el mismo servicio que éste.


Una cesta de pan de varios tipos, pan de verdad,  de los ricos, uno incluso picante que te hace buscar la guindilla en lo que estás comiendo hasta que te das cuenta.

Hoy nos han sacado como aperitivos unos trozos de rica txistorra y un par de croquetas, más ricas aún.


Fuera de carta nos ofrecen un plato que sabemos "ganador", hongos a la brasa y "angulas de monte" en tempura. Emplatado individualmente, ración generosa de unos exquisitos hongos con el toque que le da la plancha y las cantharellus preparadas en una fina tempura. El hongo con su punto ideal, me gustan asi, tiernos.  A la vista algunos trozos parecían láminas de bacalao. Unas finas hierbas y un toque de cebolla confitada hacen del plato un conjunto muy bien conseguido.



De segundo yo tenía que pedir el bacalao, llevo muchas visitas hechas y no lo había catado aún, como te dan la opción, he pedido media y media de bacalo a la bizkaina y al pil-pil.


El pescado estaba muy rico, quizás me ha gustado más el pil-pil, La  bizkaina, no sé si acostumbrado a otras maneras de comerla, me ha parecido más ¿sosa?. He hablado de ello con la jefa de sala y cocinera y me ha dicho que la preparan muy natural, sin aditivos que realcen el sabor. Ni idea tenía yo de que al parecer en algunos sitios le echan galletas María. Por eso me sabe a mi dulce en ocasiones. Buenas láminas que se deshacen con facilidad.
Para el pescado necesitaba yo algo más contundente y he pedido una copa de champagne Mumm, ya lo había probado y sé que me gusta. Carbónico bien marcado, en nariz se presenta más dulce de lo que luego te da en boca, donde tiene una acidez bien conseguida. Creo que marida estupendamente con cualquier comidal

Mi chica, que se cuida más que yo ha pedido Tatin vegetal al grill y capuccino de champiñón asado. Yo nunca había sido amigo de las verduras pero descubrir esas texturas, con los sabores marcados de cada producto, con esa "tiesura" que las hace tan apetecibles.
El plato va acompañado de un vaso de crema de champiñón que yo termino de comerme con la cucharilla, sabor a lo que tiene que saber, a champiñón. Rico-rico.


 Aunque me gusta la comida de este restaurante en general, creo que si hubiera que destacar algo serían sus postres. Originales sí o sí.
El "problema" es que los hemos probado todos y que todos nos gustan, así que como dan la posibilidad de pedir medias raciones.......

Daifuku de violetas en piña, aceite de oliva y helado de coco. Precioso la presentación, con un colorido muy sugerente. Fresco a más no poder, suave, la piña sabe a piña. Aunque parezca tonto decirlo, no siempre sucede. El helado muy rico y lo mejor es, sin duda, mezclarlo para conseguir un final perfecto.

 
Tiramisú helado, migas de sable y té matcha con mascarpone tostado 
 
 
 
Nos ha encantado este postre, original sin duda, fresco, sensaciones agradables en boca, un conjunto perfecto de sabores distintos que unidos consiguen una sensación tremendamente placentera.
 

Para los postres me he pedido una copita de Xarel-lo blanc de neu. No había yo probado este vino. En nariz se marca la fruta blanca y la primera sensación es dulce pero luego deja una sensación seca, con una acidez muy marcada que le hace perfecto para acompañar los postres degustados.
 
Pues lo destaco en el título, si pasáis por Bilbao, creo que merece la pena que visitéis este local, un restaurante diferente, divertido, con un entorno muy bonito, moderno, que invita a la relajación y un servicio atento y amable y una relación calidad precio que pienso que es uno de los factores de su éxito. Repito, mejor si llamáis antes, las mesas están muy solicitadas y podéis quedaros con las ganas.
 
El precio pagado ha sido de un total de 97,90 euros teniendo en cuenta que en bebidas han sido 19.
Página web del restaurante; www.bascook.com
 
 

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